El buceo en Irak es extremadamente limitado y está prácticamente subdesarrollado, con solo un corto tramo de costa a lo largo del norte del Golfo Pérsico, cerca de Basora. El entorno marino se ve influenciado por el sistema fluvial Shatt al-Arab, que aporta sedimentos y nutrientes densos al golfo, lo que resulta en una baja visibilidad submarina. Si bien existe vida marina en estas aguas ricas en nutrientes, Irak no cuenta actualmente con una industria de buceo consolidada ni con una infraestructura turística de buceo recreativo. La mayor parte de la actividad submarina en aguas iraquíes se relaciona con la investigación científica, las operaciones de la industria offshore y la monitorización ambiental, más que con el buceo recreativo.